dijous, 27 de març del 2014

'La 'marca Cataluña' no existe fuera, tienen que explicar siempre que son España'

LA ENTREVISTA DE ESTHER ESTEBAN CARLOS ESPINOSA DE LOS MONTEROS
BERNARDO DÍAZ
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ESPAÑOL

"Es la segunda lengua del mundo, tenemos una mina de oro y no la explotamos"
P.- Casos como los ERE, Bárcenas, Gürtel, la ITV de Pujol... ¿cómo afectan a nuestra imagen?
R.- Esto se da en todos los países. Si miramos a nuestros vecinos, han caído presidentes, ministros... en Alemania, Francia, Italia.. Estamos como los demás. Ni mejor ni peor.
P.-¿La corrupción no influye en la imagen?
R.- Para construir la imagen de país serio y fiable los temas de corrupción que salen a diario nos hacen daño. ¡Cómo no!
P.- ¿El desafío independentista preocupa en Europa y nos daña?
R.- El desafío de Mas no recibe ninguna simpatía ni apoyo en Europa, por más esfuerzos y dinero que gasta la Generalitat para internacionalizar el problema. Lo ven como algo negativo, que no va a aportar nada y va a crear problemas.
P.- ¿Es cierto que hay algún grupo inversor que ya está recomendando no invertir en Cataluña?
R.- Yo he visto el informe de un grupo inversor que no recomienda invertir en Cataluña a más de tres años. Hay gente que siente inquietud, porque si están pensando invertir en España, un mercado de 45 millones de habitantes, y ven que hay una zona en la que se puede restringir de golpe, se lo piensan dos veces.
P.- ¿La marca Cataluña es conocida en el mundo?
R.- La marca Cataluña no existe. Es absolutamente desconocida fuera. De 7.000 millones de personas que hay en el planeta, algo más de 4.000 conocen la marca España, cerca de 700 millones conocen Barcelona como ciudad pero el nombre de Cataluña no aparece en las listas.
P.- ¿Tiene algún valor que Cataluña mantenga sus embajadas?
R.- Las embajadas catalanas serían perfectamente integrables, como las de las demás CCAA. No sirven para nada positivo, y se mantienen solo por un tema político.
P.- ¿Desde ellas se está perjudicando a la marca España?
R.- No tienen entidad suficiente para afectarnos. Cuestan dinero al contribuyente pero no tienen capacidad de afectar a la marca España. Para empezar a explicar en el país de destino qué es lo que son tienen que empezar por España.
P.- ¿Qué importancia tiene el español para nuestra imagen exterior?
R.- Mucha. El español es la segunda lengua del mundo. Muchos estudiosos nos están avisando de que hay que aprovechar su valor económico si queremos tener un peso en el mundo equiparable a lo que significa tener un idioma común entre 500 millones de personas. Tenemos una mina de oro y apenas la estamos explotando.
P.- Habrá que decírselo a Mas, que niega el derecho a que los niños catalanes estudien en español...
R.- Es un síntoma de desconocimiento ignorar lo que supone ser bilingüe o trilingüe. Impedir o despreciar esa posibilidad es patética miopía. Cada vez hay más personas que quieren aprender español y Cataluña va a contracorriente.
P.- ¡Quien no estuvo fino fue Margallo, haciendo un paralelismo entre Cataluña y Crimea...!
R.- Es obvio que la situación de Crimea y la de Cataluña no tienen nada que ver. Pero él hablaba del paralelismo que existe si el Gobierno catalán quiere hacer un referendum ilegal en violación flagrante de la Constitución.
P.- ¿De puertas afuera, cómo se ve la posición de firmeza de Rajoy sobre el referéndum catalán?
R.- Es el discurso que se comparte en todas las cancillerías: el de un presidente que está dispuesto a defender la legalidad y no va a consentir que se vea alterada.
P.- ¿Y el tema de ETA ha dejado de ser una preocupación para nuestra imagen?
R.- ETA ya no aparece en absoluto en los temas de preocupación de los inversores extranjeros lo cual es bueno para el País Vasco y para España.
P.- ¿El Rey sigue siendo nuestro mejor activo de la marca España o el caso Nóos le ha desdibujado como referente?
R.- El Rey goza de un prestigio que se ha ganado durante años, y sigue siendo nuestro mejor activo. El caso Nóos produce mucho ruido mediático en España sobre todo cuando hay comparecencias ante el juez de los implicados, pero no produce un efecto negativo a la imagen de país.

http://www.elmundo.es/espana/2014/03/27/5333f34ae2704e7e0a8b456d.html